¿Por qué necesitas una estrategia de testing explícita?
Sin estrategia, el QA es reactivo: el equipo prueba lo que le parece importante, los bugs más visibles llegan a producción y los más sutiles también. Con una estrategia explícita, el equipo sabe qué probar en cada etapa del ciclo, qué nivel de cobertura es suficiente para el riesgo real del proyecto y cómo distribuir el esfuerzo entre pruebas manuales, automatizadas y exploratorias.